
¿Dónde debería ir una playera que quiere conocer Europa?
Probablemente no hay país europeo más playero que Portugal. Con 440 playas en total. Pero obvio que 2 semanas no iban a ser suficiente para conocerlas todas ¿Qué hacer entonces?
Me armé un itinerario de lo más eficiente, arrendé un auto y recorrí casi toda la costa. Desde Lagos, al sur, hasta Porto, al norte. Y pude conocer varias de las más famosas: Praia de Marinha, Praia do Camilo, Praia da Arrifana, etc.

(De hecho Portugal tiene la mejor playa del mundo, según Tripadvisor: Praia da Falesia).
En este artículo te cuento sobre los mejores lugares, los tips y las cosas que tienes que considerar si organizas un viaje hacia Portugal 🇵🇹

Los lugares que recorrimos:
- Lisboa
- Praia da Arrifana
- Praia do Amado
- Sagres (+ de 4 playas distintas)
- Lagos (+12 playas distintas)
- Porto
- Aveiro y Costa Nova
- Figueira da Foz
- Nazaré
- Peniche
- Ericeira
- Azenhas do Mar
- Sintra
- Cascais


El vuelo: directo a Lisboa
Muchos Chilenos toman primero un vuelo a Madrid y aprovechan de conocer algo de España. Algo muy bueno de ese plan es que puedes encontrar vuelos directos.
Como nosotros queríamos recorrer muchas playas y ciudades distintas, nos convenía volar a Lisboa y así estrujar al máximo los días en Portugal. Tomamos un vuelo de Latam que para por algunas horas en Sao Paulo. Se agradece la escala para descansar un rato. Además, con esa escala, el tramo más largo es de 9 h con 45 minutos y, en nuestro caso, ese tramo lo hicimos de noche. Dormimos y llegamos a Lisboa a las 7:00 am. Ese día pudimos estrujarlo un montón.

Primera consideración: puede tomar más de 2 horas cruzar por inmigración
El aeropuerto de Lisboa se quedó pequeño hace rato. Portugal se volvió un destino de moda y el número de turistas se disparó.
A eso se suma que justo el día que viajamos, la UE estaba haciendo modificaciones al paso por inmigración. El resultado es que llegamos a uno de los peores atochamientos de los últimos tiempos.
Después de 2 horas en la fila de inmigración, finalmente pudimos recoger el auto que habíamos arrendado y partir a recorrer Lisboa.
Lisboa: insuperable

Nos habían advertido que estacionar el auto por el día completo en Lisboa era carísimo, así que reservamos en un estacionamiento bien céntrico por adelantado. Aún así, nos costó $70.000 pesos las 48 horas. Y de hecho más adelante te cuento un poco más sobre lo que hay que considerar respecto a arriendo de auto y estacionamiento.
Si estás acostumbrada a caminar por cerros, como yo, entonces podrás recorrer Lisboa rápidamente a pie. A lo más tendrás que tomar uno que otro tranvía, bus o tren.
De hecho mucha gente se queja que quedas sin aire subiendo por las calles, producto de la pendiente. Pero yo encontré que era mucho menos intenso que caminar por los cerros de Valparaíso.
¿Cuál fue la primera parada?
Ir a probar por primera vez un pastel de Nata.

Veredicto: sublime. De ahí en adelante comí 2 a 3 pasteles de nata por día. Junto con cada pastel se sumaba otra razón para querer quedarse para siempre: el café. Espressos a precio razonable (usualmente menos de $1.500 pesos) y preparados a la perfección.

¿Cuál fue mi pastel de Nata favorito? Mucha gente hace colas enormes para probar el de “Pastéis de Belém”. Es el más famoso. Pero yo preferí el de “Castro”, en el barrio de Baixa-Chiado. Mención honrosa para el de “Manteigaria”.
A punta de fuerza de piernas, recorrimos todo el barrio de Baixa-Chiado y el Barrio Alto. Cada esquina era sorprendente, con lugares como el Museu Arqueológico do Carmo, la librería más antigua del mundo (de 1732), los restaurantes, etc.


Después bajamos hacia la plaza Rossio y caminamos por la Rua Augusta hacia la Plaza del Comercio; uno de los trayectos más recorridos por los turistas. En el camino te encuentras con tiendas, restaurantes, tranvías, tuk tuks, burritas que hacen paseos turísticos y vitrinas con todo tipo de criaturas marinas - langostas, cangrejos, pescado, pulpo y más.
Por la tarde visitamos el que fue posiblemente el lugar más bonito de todo el viaje: el barrio de Alfama.



Recomiendo subir al castillo de San Jorge y recorrerlo con tiempo. La vista es espectacular.



Al día siguiente tomamos el tren para recorrer algunos de los puntos más icónicos: el Monumento a los Descubrimientos, la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos.

Pero aquí el segundo tip: no vale la pena comprar tickets para el tren (comboio), si no vas a alejarte mucho del centro de Lisboa. A lo más viajarás un poco más rápido. Pero el sistema de tranvías eléctricos - tanto los clásicos, como los modernos (que son muy modernos e impecables) - funcionan perfecto y a un precio razonable. Puedes comprar tickets diarios que te servirán tanto para el metro como para buses y tranvías (“Carriles”). Y, aunque inexplicablemente los tickets son visualmente idénticos, los de metro/bus no sirven para el tren.
¿Quieres una confesión vergonzosa? 🙈 A lo más Chilean Style, me colé en un tour en el monasterio. Pero juro que no fue con intención! Me metí a una fila pensando que era para comprar las entradas y terminé arrastada por una masa de gente de un tour hacia adentro, sin pagar nada; y saliendo unos minutos después por el otro extremo roja de verguenza (pero bueno, visité el monasterio y eso que después me enteré que ya no quedaban entradas para ese día).

Terminamos nuestra última noche en Lisboa con una coincidencia mágica: justo ese día daban una función oficial del Fantasma de la Opera, que yo siempre había querido ver. Nos enteramos por un cartel que vimos saliendo del aeropuerto y compramos entradas altiro.

Y luego celebramos en un bar a un par de cuadras, donde la mitad de los asistentes eran 10 años más jovenes que nosotros. Y a la otra mitad, se le había pasado un poco la mano con el …digamos orégano 🌿😅 (algunos incluso estaban tirados sobre su silla, esperando que se les pasara la pálida). Aún así, entre la cerveza portuguesa (que es muy buena) y un par de tostadas con sardinas; lo pasamos increíble.
¿Dónde dormir en Lisboa? Yo me quedé en un Airbnb cerca del Museu Arqueológico do Carmo en el barrio de Baixa-Chiado y amé la ubicación. En las noches, en la plaza frente a Carmo, había un kiosco que funcionaba como bar. La gente se sentaba a tomar tranquilamente algo y conversar; con un clima agradable incluso al irse el sol. Fuimos en octubre - otoño - y las noches eran suficientemente cálidas. No nos llovió estando en Lisboa, pero al final del viaje sí; y harto.


¿Dónde comer? Es difícil comer mal en Portugal. Está lleno de buenas opciones. Pero sí es cierto que si te mantienes demasiado dentro de las zonas turísticas, los precios serán bastante más altos. Algo más caro que en Santiago. Al alejarse un poco e investigar con Google Maps, puedes comer más barato que en Chile y de muy buena calidad.
En Lisboa un restaurant turístico que vale la pena visitar es “Uma Marisqueira”. Con un plato considerado dentro de los 20 mejores del mundo: el arroz de mariscos.

¿Dónde ir a saciar el hambre de playa? En Praia de Carcavelos y las otras playas alrededor de esa. Es una maravilla. Para un país con 440 playas, una pensaría que es difícil que una de las mejores playas esté en la misma capital, pero es así.
Y además tiene surf 🏄🏽


Con sólo esta ciudad tendría para un artículo completo. Así que para que avancemos por el resto de las playas el resto lo dejaré para Instagram.
Si tuvieras pocos días para visitar Portugal, la solución es quedarte con Lisboa y sus alrededores
Portugal es 100% un país que vale la pena recorrer completo. Pero a veces el tiempo escasea. Si quisieras ir a visitar Portugal sólo por unos días ¿Qué te recomiendo?
4 o 5 días en Lisboa.
3 días para recorrer el centro. 1 día para ir a Carcavelos y Cascais. Y 1 día para visitar Sintra.
Si tuvieras un 6to día: Óbidos (te cuento más adelante).
Nosotros partimos hacia Praia da Arrifana

Al ir hacia Arrifana estábamos saliendo del ajetreo de la ciudad y yendo a un balneario tranquilo, entre acantilados impresionantes y con surf.

En auto demoramos 3 horas y media en llegar. Está en la zona sur, del Algarve.
Alojamos en un airbnb por una noche y aprovechamos de surfear bastante.
Tomamos uno de los mejores jugos de la vida en el restaurant “Cal” y llenamos la guatita con tostadas de sardinas.

Para ahorrar un poco almorzamos dos veces en el “Café do Negão”, una picá de pueblo con comida buena, bonita y barata.

Y aquí viene otro tip: a diferencia de Chile, en muchas partes no aceptan tarjetas. Así que conviene que tengas algunos euros en efectivo. Pero ojo que los cajeros automáticos son un robo. Es mejor llevar algunos euros desde Chile o cambiar dólares en alguna casa de cambio que tenga precios decentes (no en el aeropuerto).

Y después de esto: Sagres

Pero como te pasará en muchos trayectos, de seguro habrá una playa a mitad de camino donde parar un rato.
Entre Arrifana y Sagres, está Praia do Amado, donde dejamos un lindo mensaje en la arena.

La arena es de color naranjo arcilla y tiene buen surf.
Ah! Ya es momento que te comente algo: el mar en Portugal es frío 🥶. Apenas un poco más calentito que en Chile. Probablemente sólo te de para un chapuzón rápido; y para surfear te recomiendo al menos un traje 3-2 (aunque mi marido se metió la mitad de las veces en traje de baño solamente, por 2 horas; y terminó comprándose un traje 2-2 manga corta … pero él tiene un termostato raro 😆).
Cuando llegamos a Sagres, quedó clara la onda del lugar: es un pueblo dedicado al surf, con harta gente joven, mucho turista alemán; tranquilo y de buena vibra.
Hay lugares para carretear y playas por montones.


De hecho, en pleno pueblo está una de las playas más bonitas que nos tocó conocer: Praia do Tonel. Y a un par de minutos una aún más bonita: Praia do Beliche. Ambas con buen surf.



Desde Sagres pudimos recorrer casi todos los lugares famosos de Algarve


Al día siguiente tomamos el auto y recorrimos una docena de playas; en uno de los días más intensos.
Pasamos por las famosas cuevas de Benagil, Praia da Marinha, las grutas y formaciones rocosas alrededor de esa playa, Praia do Camilo, Playa de los Estudiantes, Punta de la Piedad y más.


Aparte de las playas, Lagos es una maravilla.
Te recomiendo dejar unas horas para recorrer sus calles. Y terminar el día viendo la puesta de sol en la Punta de la Piedad.





Algo que nadie te dice es que es casi imposible estacionar en Praia da Marinha. A menos que llegues muy temprano (o esté lloviendo 🤣). Así que aquí un truco que vi que hacían los locales: si vas en auto, hay una intersección antes de llegar. Hacia la izquierda vas a Praia da Marinha, hacia la derecha hacia la cueva de Benagil. Por ese camino de la derecha llegas a unos estacionamientos gratuitos bien grandes, para quienes caminan hasta la cueva. Pero antes del estacionamiento hay una huella que va en dirección hacia el bosque y la costa. Una huella por la que apenas pasa un auto. Si te metes por esa huella, puedes avanzar bastante y estacionar el auto en alguna zona más amplia del bosque. Desde ahí puedes hacer un trekking corto que vale la pena, ya que te permitirá pasar por la Gruta dos Algarinhos, los arcos naturales y más. Es más, si quieres visitar la cueva de Benagil a pie, puedes estacionar el auto en el estacionamiento de Benagil que mencioné y hacer el trekking pasando por el techo de la cueva, ver la cueva gorila, Praia da Corredoura, Praia do Carvalho, Praia do Cão Raivoso y finalmente llegar a la Gruta y desde ahí seguir avanzando hacia Praia da Marinha.


¿Vale la pena la cueva de Benagil? Es posiblemente uno de los lugares más famosos de Algarve. Yo sólo pude verla desde arriba y no entrar. Y ahí va entonces otro tip: si quieres visitarla, tienes que ver si te tocará algún día de mar tranquilo. A mi me tocó un mar con harto oleaje, por lo que ninguna embarcación podía entrar a la cueva, ni tampoco estaban saliendo barcos desde la playa de Benagil, había que ir a Portimao - lo que significaba un mayor desvío y un tour de más de una hora.
Nos vamos de Algarve con esta foto de la puesta de sol desde la Punta de la Piedad.

Desde el sur hacia el norte: 6 horas de viaje hasta Porto.
Manejar por 6 horas no es el ideal, pero era la única solución para que nos alcanzaran los días y para poder terminar el viaje más cerca del aeropuerto de Lisboa.
Originalmente habíamos pensado dividir el trayecto hacia Porto en trayectos más cortos; e ir visitando la costa norte hasta terminar en Porto el último día. Porto tiene aeropuerto y podíamos volar hacia el aeropuerto de Lisboa, unas horas antes de nuestro vuelo a Chile. Pero no habían vuelos suficientemente temprano ¿Y el tren rápido? Habría sido una buena opción, ya que podíamos devolver el auto en Porto, pero no permiten tablas de surf 😢. Por eso hicimos un sólo largo trayecto hasta Porto y después fuimos bajando por la costa, alojando en distintos pueblos, hasta volver a Lisboa.
En el camino a Porto hay unas cuevas impresionantes: Grutas de Mira de Aire.
Parar ahí habría sido ideal. Cada tramos habría sido más corto. Y las cuevas son sorprendentes. Pero por distintos problemas salimos tarde de Algarve y tuvimos que viajar sin parar hasta Porto.

Hay quienes aman Porto. Hay quienes aman Lisboa.
Porto es imponente. Pero tal vez me sorprendió menos porque a ratos se parece a Valparaíso, por lo que había menos factor sorpresa.
Yo terminé siendo “team Lisboa”. Aún así, si hubiera que elegir dos ciudades para visitar en Portugal, hace mucho sentido que sean Lisboa y Porto. Además puedes tomar un vuelo de apenas una hora, desde Lisboa.

Recorrimos gran parte de la ciudad a pie, luchando contra el viento y la lluvia. La catedral, la Torre dos Clérigos, la Ribera, el Puente Luis I, los azulejos de la estación de trenes y más. En cada esquina hay algo impresionante para ver, algún café precioso o un restaurant de primera. Además de pastel de bacalhau (un pastel hecho con papa, queso y Bacalao) y de vino bueno de la zona y a buen precio.




Durante el segundo día viajamos a Aveiro, que le llaman la “Venecia de Portugal”, con barcos similares a unas góndolas de mayor tamaño, que recorren los canales de la ciudad. Está a solo 1 hora y una buena opción desde Porto es ir en tren por el día.


A menos de media hora de Aveiro está Costa Nova, famosa por sus casas rayadas de colores.


Después de Porto peregrinamos hacia Nazaré
Nazaré es como tierra sagrada del surf. Ahí se corren las olas más grandes del mundo. Justo frente al Fuerte de San Miguel Arcángel (que obviamente visitamos).
Pero antes de llegar, descansamos unas horas en Figueira da Foz, un balneario grande, con extensas playas y surf.
En Nazaré arrendamos un departamento en el punto más alto de la ciudad. Con una vista increíble … que sólo pudimos disfrutar de noche 😅 Porque en la mañana hubo una neblina que apenas te dejaba ver 50 metros hacia adelante. Al menos pudimos disfrutar la vista desde el mirador del fuerte, que te permite ver los tejados naranjos de la ciudad.

No nos tocaron olas gigantes, ni tampoco muy buenas olas medianas. La playa norte tenía algo de olas surfeables, pero muy desordenadas. No importa, porque por delante teníamos todavía 2 lugares más para probar suerte. 2 ciudades dentro de las mejores para surfear en todo Europa.

De Nazaré a Óbidos. De Óbidos a Peniche. Y de Peniche a Ericeira.

A 30 minutos de Nazaré está Óbidos. Y a 30 minutos de Óbidos está Peniche.
Así que si alojas en Nazaré, puedes sacarle mucho jugo al día en que llegas (si vienes del sur) o el que te vas (si viajas hacia el sur, como nosotros).
Óbidos es posiblemente el pueblo medieval que no puedes perderte de visitar en Portugal. Es una ciudad amurallada, con un castillo en la punta.



Puedes recorrerlo en una mañana, es precioso y además tiene ginja.
La famosa ginja de Óbidos.
Es un licor tradicional portugués, dulce y potente, hecho a base de cerezas. Incluso puedes preguntar si te lo sirven en tacita de chocolate 🍫 En muchos locales incluso te rellenan la tacita por una segunda vez, si pides esa opción.
Te tomas 1 o 2 shots y sigues tu camino (probablemente tambaleándote un poco más 🤣). De hecho en Lisboa también encontramos shots de ginja en un sucucho de 2x2, escondido debajo de una escalera y con una bar woman muy simpática (a la que se le había pasado un poco la mano con los shots de ginja 😅)

Antes del mediodía ya habíamos escalado las murallas del castillo, sacado fotos al pueblo desde lo alto y absorbido un buen poco de lluvia en nuestra ropa; así que partimos hacia nuestro siguiente destino.
Peniche es famoso por su surf, especialmente por la ola “super tubos” (ya te imaginarás cómo es).

Paramos al mediodía y pudimos disfrutar de muy buen surf en la playa de Baleal.
Además, las playas son preciosas como para tomar sol … si es que a ti sí te toca sol 😅 A nosotros no nos acompañó muy buen clima desde Porto en adelante. Por suerte hubo momentos en que sí salía el sol y paraba la lluvia.
Después de Peniche nos dirigimos a Ericeira; y llegamos a buena hora para disfrutar de la puesta de sol en la única reserva mundial del surf en la UE.

Ericeira se siente efectivamente como una capital mundial de surf. El deporte se respira en todos los rincones. Está lleno de tiendas enormes de equipamiento. Y nos encontramos con …

Kanoa Igarashi, medallista de plata en las olimpiadas de Tokio. Y número 7 del mundo.
Estaba en la fila del supermercado. Justo delante nuestro. Por un momento dudé que fuera él, ya que hablaba un Portugués muy bueno. Pero “psico killer stoker” Fran se metió a Instagram a ver si había posteado alguna foto reciente en la zona. Efectivamente había una de hace 2 días atrás en una de las mayores tiendas de surf de Ericeira. Así que a lo “Chilean style” me abalancé sobre él para pedirle una foto.

Podría parecer que el pueblo no vale la pena para alguien que no es surfista. Pero es un pueblo precioso, de casas blancas con azúl. Está cerca de Lisboa, con lindas playas y buenos restaurantes.

¿Y los restaurantes? Fíjate este plato de fideos preparados sobre un Grana Padano. luego gratinado y condimentado con aceite trufado y tocino crocante:


De Ericeira a Sintra y luego Cascais. Pero con una parada secreta entremedio
Después de 2 días de buen surf en Ericeira, partimos hacia nuestro airbnb en Cascais. Pero sabíamos que podíamos aprovechar el día de viaje pasando por Sintra; un pueblo lleno de castillos. Eso sí, nuestra alma playera no nos falló y algo nos dijo que debíamos pasar primero por Azenhas do Mar, un pueblo costero con una piscina construida a orillas del mar y que se llena con las olas que golpean contra ella.



Aparte de la vista, el almuerzo estuvo de primera:


Sintra estaba cerca, así que pudimos dedicar la tarde a recorrer uno de los castillos más impresionantes: la Quinta da Regaleira.



Por supuesto, habría sido genial haber entrado también al Castillo Moro y al palacio de Pena, pero no teníamos suficiente tiempo. Por suerte ya habíamos estado en castillos similares al Moro (el de San Jorge en Lisboa y el de Óvidos) y el de Pena es precioso como para observarlo por fuera, pero muchos que lo han visitado opinan que no vale tanto la pena entrar.
Ahora … a la Quinta da Regaleira, sí que vale la pena dedicarle varias horas.
Salimos de Sintra cuando se iba a poner el sol, por suerte Cascais está a media hora. Llegamos a nuestro Airbnb que estaba justo en el centro y partimos a buscar un buen restaurant. En esta zona hay incluso algunos con varias estrellas Michelin. Terminamos en uno de tapas que nos encantó.

Cascais está a las afueras de Lisboa y se nota que es una zona bastante “premium”. Con casas muy bonitas, restaurantes de lujo, barrios muy bien cuidados y varias playas una al lado de la otra.



Al día siguiente partimos primero por recorrer justamente esas playas. Caminamos por la costanera y contamos al menos 6 playas distintas que pudimos visitar a pie. A ratos se parece un poco a Viña del Mar. Cómo si estuvieras viendo desde la avenida Perú hacia el Castillo Wulff: Pero multiplicado por 3 en la cantidad de playas y por 10 la de castillos 😅

Si pudiera elegir donde vivir en Portugal, sería en Cascais o en los alrededores de Carcavelos. De hecho, volvimos una vez más a esa playa para darnos el último chapuzón y última sesión de surf del viaje.


Estábamos dentro de Lisboa, pero queríamos estar muy seguros de no perder nuestro vuelo, así que para esa noche teníamos reservado un airbnb a 10 minutos de caminata del aeropuerto. Manejamos media hora desde Carcavelos hasta allá, dejamos nuestras maletas y partimos a dar el último paseo mientras se ponía el sol: a la zona de las tiendas de lujo de Lisboa. En la Avenida da Liberdade.
Cualquier marca de lujo que se te ocurra estaba ahí: Versace, Loewe, Miu Miu … Compré los últimos regalos (obviamente en ninguna de esas tiendas 😅) y nos pusimos a buscar algún lugar donde escuchar Fado - música folclórica tradicional de Portugal - para terminar nuestro viaje.
Sabíamos que en el barrio de Alfama puedes escuchar Fado en restaurantes, mientras comes. Pero estábamos lejos de Alfama en ese momento y en el único show que encontramos cerca sólo servían vino. Así que terminamos en un restaurant que simulaba ser una taberna medieval. Muy genial forma de terminar nuestro viaje.
Ahora algunos tips más …
¿Vale la pena arrendar auto? Sólo si vas a recorrer.

Si tienes planeado conocer dos o tres ciudades, dentro de las más famosas (ej: Lisboa + Porto + Faro), entonces seguramente no te conviene arrendar auto. Te conviene más moverte de ciudad en ciudad en avión o tren. Y una vez dentro de la ciudad, moverte en bus / tranvía, uber y tours. Fíjate que menciono Faro porque es la ciudad más grande de la zona de Algarve, entonces puedes llegar a ella fácilmente desde Lisboa, pero no tiene mucha gracia como ciudad. Es mucho más lindo Lagos.
Si arriendas auto, ten en cuenta que la bencina y el estacionamiento son más caros que en Chile. Y ojo que el diesel y la bencina se llaman casi igual: “gasoleo” (disel) y “gasolina” (bencina).
Si quieres ir a surfear a distintas partes, no te queda otra opción que arrendar auto. Pero lo que hacen muchos surfistas también es arrendar una camper. Es un país que tiene mucha cultura de camper.
¿Qué no puedes olvidar de llevar?

- Algo de ropa abrigada. Fuimos en otoño y aunque la mayoría del tiempo hizo calor, fue necesario usar un polar en algunos momentos.
- Ropa para la lluvia si no vas en verano.
- Algunos euros o dólares en efectivo (estos últimos cámbialos en alguna casa de cambio de precio razonable) para evitar sacar en los cajeros automáticos. Considera que en algunas partes no te permitirán pagar con tarjeta.
- Batería externa para recargar tu celular. Sacarás tantas fotos que a mitad del día no tendrás carga.
- Un itinerario antes de llegar a cada ciudad. Hay tanto que recorrer que conviene que ya tengas un plan.
- Zapatillas cómodas. Me habría encantado llevar unas botas fashion o unos tacos elegantes. Olvídalo. Vas a caminar 90% del tiempo sobre adoquines.
- Distintos outfits. Los hombres no lo entenderán, pero obvio que está lleno de lugares muy instagrameables y querrás verte una bomba cuando te saques fotos en todos ellos,
- Sombrero que te proteja del sol. A ratos te puede tocar caminar mucho fuera de la sombra.
- Es posible surfear sin llevar equipo de surf, si es que te limitas a playas muy concurridas, que tienen escuelas de surf o si vas a un surfcamp o similar, donde te prestarán equipo. Si vas a estar recorriendo, en búsqueda de la ola perfecta, lleva tu equipo completo (traje para el frío incluído) y arrienda un auto o una camper.
- Artículos de playa. Es un país muy playero, así que lleva bikinis, toalla de playa, protector solar, anteojos de sol, etc.
- Y obvio … tus Kafi 😍


¿Es un viaje caro? Depende
Portugal es un destino más barato que la mayoría de los países famosos de Europa.
Hay que considerar que el puro pasaje ya es una limitante. Pero una vez que estés ahí podrías gastar menos que lo que gastas en viajar por Chile.
Los airbnbs suelen ser un poco más baratos que en Chile. Incluso aunque reserves uno muy bien ubicado. Y si no te vas a meter a los restaurantes para turistas, la comida también te costará un poco menos que en los típicos restaurantes de Santiago. Puedes ahorrar más aún si cocinas tu propia comida y muchos Airbnbs están equipados para eso. PERO … la comida en los restaurantes es exquisita y suma mucho a la experiencia poder hacer el esfuerzo de visitar varios.

Si quieres ir a un destino playero sin gastar mucho, una mejor opción es Brasil (tengo un artículo sobre Florianópolis que te va a gustar).
Si quieres ir a un lugar que mezcla toda la cultura Europea, con la playa, entonces Portugal. Además, te encontrarás con playas bajo acantilados y formaciones rocosas que no encontrarás en otras partes.
Conclusión

Portugal sí es todas estas cosas:
🇵🇹 Un país playero, lleno de playas por todas partes.
🇵🇹 Lleno de cultura. Con la capital más antigua de todo europa.
🇵🇹 Con comida exquisita (no digas eso estando allá 😅) que no es imposible de pagar.
🇵🇹 Con ciudades que puedes recorrer a pie y sorprenderte en cada esquina.
🇵🇹 Con un surf de primera (y agua casi tan helada como en Chile jajaja)
🇵🇹 Con gente simpática y alegre.
¿Cuál debería ser el próximo país playero que visite?
¿Qué te pareció este artículo?
Me encantó, no había pensado en Portugal… hermoso destino futuro. Gracias por compartirlo ✨💫
Gracias por la descripción de tu viaje, lo encontré muy entretenido y completo, tuve la intención de viajar a Portugal y fanailmente cambié el destino por España, Italia y Turquía, pero después de leer todo lo que describiste de todas maneras voy a Portugal. Muchas gracias….❤️
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